miércoles, 29 de septiembre de 2010

De adorno la subdelegación de la Profeco en Chetumal.

Por Juan Pablo Hernández.

De nada sirve una subdelegación de la Profeco en Chetumal si no se protege al consumidor, peor aun, que tenga a un subdelegado como Gabriel Noverola que a pesar de las circunstancias palpables no ha hecho nada para sancionar a aquellos que aumentan sus precios en temporadas ciclónicas.