martes, 14 de julio de 2009

Acuden a ellos a solicitarles apoyos y salen con las manos vacías.

Por Juan Pablo Hernández.

Diputados locales disfrutan la vida como si fueran reyes mientras el pueblo, la gente que va al congreso a pedir ayuda salen con un palmo de narices pues no hay apoyos para ellos.