Uno de los cuerpos pertenecía a Román Urbina quien en meses atrás había manifestado amenazas de muerte en su contra.
Por Alberto Echazarreta.
Aparecieron los cuerpos en estado de descomposición de Román Urbina García y de Eusebio Hernández Ovilla ejecutados, los cuerpos ya habían sido devorados por aves de rapiña.